jueves, 29 junio 2006

Te odio porque me recuerdas a ella...

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Por más fuerza que haga no se mueve, sigue inmóvil, intento hacerle una foto, revelarla y quemarla para que desaparezca, la acerco al fuego para que se asuste y se esconda, la miro con malas caras, la insulto, la dejo en evidencia, no me gusta su color de piel, no habla. Cada mes lo mismo, unas veces flaca, otras gorda como una foca y aún así, insultándola, llamándola gorda, no se va… la odio con todas mis fuerzas y todas las noches, ahí está, en la calle, mirándome con cara de desprecio, sin decirme nada, antes hablaba con ella, me gustaba conversar largo y tendido, ver como brillaban sus ojos y como iluminaba mi camino, me hacía feliz, me alegraba verla, tumbado en mi cama disfrutaba con ella, cada noche… pero ahora se ha vuelto estúpida, molesta, no me gusta… no la soporto, ¡vete por favor! Nadie te pide que te quedes, nadie te obliga y aún así me atormentas… ¿Qué puedo hacer? ¿Cuándo te olvidarás de mí?

Desde que me dejó mi chica, mi amuleto, mi compañía por las noches, entrelazándonos entre las sabanas… ya no es lo mismo, ahora odio la noche ya que ella no está a mi lado… odio a la Luna porque me recuerda a ella… pero no desaparece… espero que salga el sol y me haga olvidar… Te odio Luna porque me recuerdas aquellos bellos momentos que ya no podré disfrutar a su lado…

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jueves, 16 febrero 2006

RELATO: Quien perdió el corazón

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El tiempo es una palabra con un significado muy amplio, que en este caso, se utiliza para designar el destino de las personas, el destino de la humanidad, porque sin tiempo no hay fututo y sin futuro no hay esperanza, pero ella... ella tenía sus pautas, su destino escrito en correcta ortografía en una antigua libreta de color oscuro.

Se llamaba Lucía, correcta en sus formas, una voz preciosa y un aura de rosas frescas, era imposible mirarla y no enamorarse, dejar clavada tu mirada fija en sus pupilas, y a través de ella ver su encanto… no era una chica normal, por lo menos para alguien como yo, que se esconde detrás de todo, de la realidad de los ricos y aparece en la oscuridad de la pobreza.

Me sentaba cada mañana en un portal cercano a la panadería de la calle Mirabel, a 50 metros de la estación más cercana, allí instalaba cada mañana mis aposentos, un gorro de paja grisácea, un cojín que al perder su forma era incomodo dependiendo de dónde me sentara y un cartelito dónde escribí:

-Perdí mi amor, no me importa ahora el dinero, si alguien lo tiene que lo deposite en el gorro, me hará un gran favor y me devolverá la esperanza.

La verdad es que jamás he tenido nada, bueno… dinero, pero lo perdí todo, por un amor que no fue cierto, no soy guapo, pero tengo un atractivo que nadie sabe apreciar, se enamorarme de una mujer y enamorarla con palabras y miradas.

Cada mañana, sobre las 9:00h ella aparecía, como una imagen divina, resplandeciente y bella, solo los verdaderos creyentes podían verla, sobre todo en una sociedad como está, en esta ciudad, dónde la gente camina sin mirarse a la cara, sin saber con quien se cruzan, pero yo si… si que la veía, para mi era la imagen que todos los días me ayudaba a vivir, a observar y a apreciar la vida, cada mañana ella me miraba, leía mi cartel, me sonreía y me decía:

-No tengo nada para ti, si no quieres mi dinero, no se que te puedo ofrecer…-

Estaba callado, con cara de tonto sin decir nada, ella se levantaba me sonreía y se iba enviándome un beso con su mano, que aunque parezca increíble, notaba como se posaba en mi mejilla.

Así pasaban los días, pero mi corazón cada día latía más fuerte cuando la veía.

Un día, se paró como cada mañana, me dio un mantecado que había comprado en la plaza y me dijo:

Lucía: -Come… que del aire no se vive y para enamorar tienes que estar sano-

Sin aún creérmelo contesté

Yo: -Señorita… tengo mucho frío, pero cada mañana cuando la veo… se me olvidan todos mis males…-

Lucía: - ¡Vaya! Si puede hablar y sus palabras son preciosas ¿quiere tomar un café conmigo? le invito-

Yo: - No querría abusar de su hospitalidad señorita…

Lucía: - Una persona no puede abusar cuando no tiene nada-

Yo: - Lo sé… soy un pobre desgraciado-

Lucía: -O un dulce incomprendido… venga conmigo… por favor…-

Yo: - De acuerdo, será todo un honor acompañarla-

En ese mismo instante mi monótona vida cambió, caminé 20 metros y entré en una cafetería, algo que no hacía desde hacía 3 largos años. No sentamos en unas cómodas sillas de mimbre, la miré fijamente y le dije:

Yo: -Si no es molestia una gran taza de café con leche me haría muy feliz, no necesito nada más ya que tengo la mejor compañía-

Lucía: - Es usted una persona muy amable, pero aún no me ha dicho como se llama-

Yo: - Ni usted a mi, pero no le di importancia, mi nombre es Alberto, para servirla-

Lucía: - Mi nombre es Lucía y estoy encantada de conocerlo Don Alberto-

Transcurrieron varias horas y el café se convirtió en los menos importante, su compañía era increíble y su belleza insuperable, cabello moreno y reluciente, una cara perfilada por al erosión de la belleza, que le daba más fuerza, unos ojos enormes, abiertos, negros como el azabache, nariz pequeña y tierna, dientes perfectos y una boca adecuada a su perfil, era delgada, pero no mucho… vestía un precioso vestido azul claro y unos zapatos de tacón que estilizaban su figura… era perfecta y su forma de conversar… algo extraordinario.

Lucía: - Alberto, ven a mi casa, vivo sola y tu compañía sería lo mejor para pasar mis horas de soledad-

Alberto: - Es algo precipitado, no me conoces lo suficiente--

Lucía: -Te conozco más que a gente que veo durante años, he hablado más contigo que con mis propios padres y creo que eres la persona adecuada para pasar las horas junto a mí-

Alberto: - Pues ahora seré sincero contigo, no soy pobre del todo, tengo algo de dinero, pero no lo puedo retirar del banco por ciertos problemas que causó mi antigua novia, me enamoré de ella y ella de mi dinero, me robó y me dejó en la ruina, no se dónde está, se escapó con su verdadero novio y yo quedé en la calle, me quitaron las ganas de vivir. Cada mañana que pasabas delante de mi o te parabas a saludarme, me alegrabas la existencia, me llenabas de vida, este momento lo llevo esperando mucho tiempo,  porque llevo enamorado de ti desde la primera vez que te vi…-

Lucía: - Eso es precioso… me has hecho llorar, por favor ven conmigo-

Dejé todo lo que tenía en aquella sucia calle, pero cambié el escrito de mi cartel:

-Ya no me encontrarán aquí, alguien me ha devuelto el corazón y por fin soy libre-

Se preguntarán, porqué hablo en pasado contando esta dulce historia, la realidad es que sucedió hace décadas exactamente en 1926, en las calles de Madrid. De Lucía… hablo en pasado ya que murió hace unos años de cáncer, pero les puedo jurar, que he vivido los mejores años de mi vida junto a ella, he soñado y no he despertado aún, su recuerdo sigue en mi mente y en mis 3 hijos, cada uno de ellos tiene algún rasgo significativo de ella… allá dónde estés Lucía… te sigo queriendo y falta poco para vernos y empezar de nuevo nuestra historia de amor… empezar de nuevo a escribir nuestro destino, en esa libreta de color oscuro que dejaste inacabada.

Relato escrito por
Marbcosvan (Marvito XD)

 

martes, 10 enero 2006

Para que no os desaniméis

Aquí os dejo una serie de frases que encontré, con ellas la vida creo que tiene algún significado más allá de vivir para morir:

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Alégrate de la vida porque ella te da la oportunidad de amar, de trabajar, de jugar y de mirar a las estrellas.

Henry Van Dyke

 

 La vida sólo puede ser comprendida mirando hacia atrás, pero ha de ser vivida mirando hacia adelante.

Sören Aabye Kierkegaard

 

 La vida no es sino una continua sucesión de oportunidades para sobrevivir.

Gabriel García Márquez

 

 La vida es tan corta y el oficio de vivir tan difícil, que cuando uno empieza a aprenderlo, ya hay que morirse.

Ernesto Sábato

 

 ¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción; y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son.

Pedro Calderón de la Barca

 

 Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.

Proverbio italiano

 

 La vida cobra sentido cuando se hace de ella una aspiración a no renunciar a nada.

José Ortega y Gasset

 

 Carpe Diem (aprovecha el día presente). Palabras que nos recuerdan que la vida es corta y debemos apresurarnos a gozar de ella.

Quinto Horacio Flaco

 

 En el fondo son las relaciones con las personas lo que da sentido a la vida.

Karl Wilhelm Von Humboldt

 

 Los mayores momentos de la vida vienen por sí solos. No tiene sentido esperarlos.

Thornton Niven Wilder

viernes, 16 diciembre 2005

Una mujer sin vida

Se situó frente a la ventana, sentada en una silla de mimbre, caía el atardecer y en el parque, se podía ver a los niños jugar y reír, inocentes, angelicales y sin ningún tipo de preocupación, pudor o vergüenza… por la ventana entraba un leve rayo de sol, que más que rayo eran restos de luz del día convertidos en colores rojizos y sombríos, pero ella no se fijaba en el amanecer, solo esperaba, esperaba nerviosa… su pierna izquierda temblaba como si fuera un tic que no puede desaparecer, sus ojos lloraban lagrimas de tristeza, su rostro no demostraba ningún tipo de emoción, solo miedo y desesperación ante una situación que esperaba cada día tras caer el sol, vestía un largo camisón blanco, unas zapatillas muy viejas y su pelo estaba poco cuidado y enredado, pero si te fijabas bien, en ella encontrabas a una mujer bella y llena de esperanza, pero que al hablar se desvanecía y desaparecía.

Su marido trabaja en un almacén cercano a su casa, después finalizar su jornada laboral fichaba y se iba al bar más cercano con los compañeros de trabajo a tomar unas cervezas, era un hombre simpático y agradable, pero tenía un problema, que el último en irse del bar era él, después de un par de horas su nivel del alcohol en sangre era increíble, andaba con su mono de trabajo de lado a lado de la calle, chocándose con las farolas, sin sentido alguno, chapurreando palabras que sonaban a vómito y su ropa y aliento olían a alcohol .

Ella seguía en la ventana y lo vio aparecer por una de las esquinas de la calle, su marido estaba borracho como cada noche, había dejado preparada la mesa con la cena, un buen plato de lentejas, una barra de pan y una jarra de agua bien fresca, a duras penas intentaba atinar con la llave en la cerradura de su casa, ella se levantó nerviosa y se quedó mirando fijamente a la puerta… su marido la miró furioso, con ojos tintados en sangre y le gritó:

Marido - ¡Qué se supone que miras imbécil! ¿Nunca me has visto borracho, o es que me tienes miedo?

Mujer - Te he preparado la cena cariño, te estaba esperando…

Marido – Te estaba esperando dice… ¿Qué me has hecho para cenar? Vengo hambriento del trabajo…

Mujer – Unas lentejas

Marido – ¡Lentejas como las viejas! Jajajaja que poca idea tienes de cocinar, seguro que son una mierda…

Se sentó en la mesa, ella se situó a su lado sin decir nada, pero pronto estallaría la bomba de relojería:

Marido – Pero… ¡¿Qué cojones es esto desgraciada?!

Mujer - ¿Qué le pasa a las lentejas?

Marido – ¿Las lentejas? Me refiero al agua, esta mierda es para los periquitos, yo quiero vino.

Mujer – Creo que ya has bebido suficiente en el bar, el agua es buena y te sentará bien

Marido – Nadie ha pedido tu opinión ¿me estás llamando borracho hija de puta? ¿Para esto traigo el jornal cada día? ¿para que me pongas agua de mierda para cenar? Anda, ponme vino si no quieres tener problemas

Mujer – Pero…

Marido – Ni pero ¡ni pollas! Que me traigas vino

Mujer – No hay, lo he tirado todo por el retrete

Marido - ¿Qué has hecho que? ¡Desgraciada!

En ese momento todo se paralizó, los minutos se convirtieron en segundos eternos, se levantó de la mesa llevándose por delante todo, con rabia, ella se resbaló y cayó al suelo en un intento de desaparecer corriendo, la agarró por el cuello, la arrastró del pelo por todo el piso, la apaleó, la insultó y humilló sin escrúpulos, le pegó en la cara puñetazos con la rabia de un perro enfermo, se acercaban lentamente hacia la cocina, en ese instante todo se convirtió en una escena de color rojizo y sus ojos se cerraron.

A la mañana siguiente se despertó, tumbada en una cama:

Mujer - ¿Dónde estoy?

Una sala blanca, una máquina a su lado que le tomaba el pulso y las constantes vitales, se acercó uno de sus vecinos que pasó la noche a su lado y le dijo:

Vecino - ¿Cómo te encuentras?

Mujer – Me duele todo… ¿Dónde estoy?

Vecino – en el hospital

Mujer – ¿Qué me hizo? Dime que me hizo!...

Vecino – Ayer tu marido te pegó otra vez, creo que fue la peor de todas

Mujer - ¿Qué me ha pasado?

Vecino - … estás mal… ayer tu marido te dio una paliza muy fuerte te diste un golpe en la nuca, los médicos no saben que va a pasar, pero seguramente no puedas caminar…

Mujer – No puede ser, estás mintiéndome, ese cabrón me ha hecho esto Dios mío… ahora que haré, no podré caminar por su culpa, sabía que algún día esto pasaría, y el seguramente saldrá de la cárcel o me matará…

Vecino – ¿No recuerdas nada?

Mujer - ¿De que?

Vecino- Ayer cuando te pegaba, en la cocina cogiste un cuchillo para defenderte de la agresión, y se lo clavaste… ha muerto murió pocas horas después… eres libre, ya no sufrirás más

Mujer – Siempre tendré un recuerdo de él, recuérdalo, no puedo caminar, jamás caminaré, el se ha salido con la suya, pero lucharé, desde ahora no esperaré a que venga, rezaré para que no vuelva…

Miles de mujeres son maltratadas en el mundo diariamente, sin que nadie haga nada contra ello, luchemos contra la violencia, luchemos contra ese tipo de personas, la mujer no es un objeto sino lo más validado de nuestras vidas, sin ellas, no somos nadie, sin ellas, no existiría la vida…

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viernes, 02 diciembre 2005

Audioblog próximamente

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jueves, 01 diciembre 2005

Novedades

Noticias nuevas, para hacer un poco más realistas algunos de los relatos, en pocos días podréis disfrutar de ellos en dos formatos, o el actual, escrito, o en audio. Espero vuestras opiniones.

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Completos desconocidos

Que largo se hace el camino a casa, vivir en una gran ciudad supone una soledad fuera de lo común.
El otro día me senté en un banco del parque, cerca de la avenida más grande y observé a la gente pasar, el caminar de la gente con la cabeza agachada, nadie se observa, nadie se conoce, mantienen una velocidad constante al caminar, que raras son las ciudades, mientras en un pueblo caminas y saludas a todo el que pasa por tu lado, en la ciudad, tu única compañía es tu mirada, el paisaje y tus pensamientos.

 

Después de varios minutos observando algo sucede,  esa chica…esa chica es diferente a las demás, camina recta, con su cuerpo perfecto, su pelo se mueve al ritmo de sus pasos y su mirada no está enfocada al suelo, mira recto, sin complejos, como si conociera mejor que nadie esa ciudad, pero es la única persona que se para, me mira, sonríe y sigue caminando. Eso quiere decir algo… eso es un aviso… es raro, pero creo que me acabo de enamorar de alguien desconocido para mi. Sus curvas se pierden entre la multitud, ¡soy imbécil! No me levanté a saludarla, a invitarla a un café, ni siquiera le sonreí, me quedé paralizado ante su belleza y ¡no le dije nada!¡imbécil, imbécil, más que imbécil! Has perdido la oportunidad de poder caminar por la gran ciudad mirando al frente, de la mano de una chica hermosa.

Sigo caminando, ahora triste y más solo que nunca, camino sin rumbo pensando en mi futuro y entro en un bar a tomar algo, me siento en la barra, el bar esta lleno de gente:

 

Camarero - ¿Qué desea tomar señor?

Yo –Pues sírvame una cerveza

 

Una cerveza fresquita… que bien entra a estas horas… observo el reloj de la pared ¡Dios mío, que tarde es!:

 

Yo- ¡Camarero!

Camarero –Dígame señor

Yo- La cuenta por favor

Camarero- Disculpe señor, hace menos de un minuto una mujer que estaba sentada a su lado le ha pagado la copa y me ha dejado una nota para usted

 

Esto es increíble, la tenía sentada al lado y no me he dado ni cuenta… ¿que pondrá en la nota?

 

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No me lo puedo creer, me ha dejado su número de teléfono, pero si no me conoce, no sabe quien soy… un completo desconocido al que le deja un mensaje sin saber nada más de él…

 

Confundido me fui a casa y medité sobre lo sucedido, no se que pasará, tengo el teléfono entre mis manos esperando a marcar un número de una desconocida, mi corazón dice que llame, pero mi vergüenza y miedo me lo impiden.

 

Continuará…

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miércoles, 30 noviembre 2005

Amar es doloroso

Intento levantarme de la cama sin tropezar con mi propia sombra, las cortinas de la habitación ondean ligeramente dejando pasar los primeros rayos de luz de la mañana, me quedo sentado con las manos sujetando mi cabeza, rascándome los ojos e intentando abrirlos lentamente para que la luz no me moleste. No me dejan ir a trabajar, la cocina está hecha una porquería, y la casa está peor que nunca, ando como un muerto por las habitaciones, sin saber donde ir, sin saber que hacer, no encuentro nada que me desconcentre, estoy con la mirada fija en mis recuerdos y el teléfono está sonando, no lo cojo pero el contestador automático hace su función:

Contestador -¡Buenos días! estás llamado a casa de José y Laura, en estos momentos no estamos en casa, o estamos disfrutando de nuestras miradas, deja tu mensaje y ya te llamaremos... piiiiiii

David - José... se que estás ahí, hace días que no te vemos, no puedes seguir así, tienes que salir, te lo suplico, soy tu amigo...

Ese es David, mi mejor amigo, pero no quiero hablar con el ni con mis padres, ¡ni con nadie! ya tengo suficiente con este tormento, no puedo creer lo que me está pasando, ¿porqué a mi?...

Me levanto cada mañana a su lado, abrazado a ella, con su pelo largo y liso acomodado en la almohada, ese olor tan característico, da igual el momento o la hora, siempre huele igual, a ese perfume tan normal en todas las perfumerías pero que en su piel es tan único y tan seductor, me encanta que se de la vuelta y me mire fijamente a los ojos, sonreírla, besarla, y decirle un te quiero en voz baja, esa sonrisa me mata... de amor, me inunda su belleza... las noches de invierno que pasamos abrazados en el sofá, junto al calor de la chimenea, disfrutando de nuestro silencio, estoy enamorado, totalmente enamorado... su ropa está colgada en las perchas, y cuando no me ve las huelo para impregnarme de su olor e ir a trabajar con su recuerdo en forma de perfume, es bellísima, una gota de rocío en un pétalo de una flor, lo que no he sentido jamás lo siento por ella. Hoy hace 4 años que estamos casados y mi amor es más intenso que el primer día...

Suena otra vez el teléfono, no lo pienso coger...

Contestador -¡Buenos días! estás llamado a casa de José y Laura, en estos momentos no estamos en casa, o estamos disfrutando de nuestras miradas, deja tu mensaje y ya te llamaremos... piiiiiii

David -José... se que es triste pero tienes que hacerte a la idea que jamás la vas a ver, se acabó... tienes que rehacer tu vida... se que es difícil, no puedo llegar a comprender tu pena, pero tu mujer a muerto, necesitas salir, necesitas respirar, todos queríamos a Laura... lo siento, de verdad que lo siento, todos te queremos y queremos verte...

El otro día entraron a robar en casa, Laura estaba sola, el ladrón forcejeó con ella y le disparo en el pecho, mi mujer murió en el acto, me han quitado la vida, las ganas de vivir, mi cama está vacía, su mirada ya no está y el fuego de la chimenea ya está apagado... jamás te olvidaré Laura, jamás seré el mismo, Te amaré por siempre.

 

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